El Archivo de Navarra incorpora a su fonoteca “Jesucristo en la Cruz”, de Fernando Remacha, grabada por la OSN y la Coral de Cámara de Pamplona

14/05/2026
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Esta grabación constituye un nuevo hito en la colaboración entre Fundación Baluarte-Orquesta Sinfónica de Navarra, la Coral de Cámara de Pamplona y la Dirección General de Cultura-Institución Príncipe de Viana.

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“Jesucristo en la Cruz”, obra de referencia del compositor tudelano Fernando Remacha, se ha incorporado hoy a la Fonoteca Navarra del Archivo de la Música y de las Artes Escénicas (AMAEN), impulsado por el Archivo Real y General de Navarra. Esta obra clave del patrimonio musical navarro del siglo XX ya está a disposición del público general de manera gratuita a través de la web (https://www.amaen.es/es/fonoteca-navarra).

 

Los intérpretes de la grabación, que tuvo lugar el 26 de febrero de 2025, fueron la Orquesta Sinfónica de Navarra (OSN), dirigida por Perry So, y la Coral de Cámara de Pamplona, bajo la dirección de David Gálvez Pintado. Participaron como solistas vocales la soprano pamplonesa Andrea Jiménez; Leticia Vergara, mezzosoprano; Gillen Munguía, tenor; y Iosu Yeregui, bajo. La obra se interpretó esa semana en dos conciertos de la Temporada 24-25 de la OSN en el Auditorio Baluarte (Pamplona) y en el Teatro Gaztambide (Tudela).

 

Esta grabación constituye un nuevo hito en la colaboración entre Fundación Baluarte-Orquesta Sinfónica de Navarra, la Coral de Cámara de Pamplona y la Dirección General de Cultura-Institución Príncipe de Viana, dirigida a la difusión progresiva de las obras más representativas del patrimonio musical navarro mediante su publicación en Fonoteca Navarra. En este momento son más de un centenar las composiciones de origen navarro accesibles de forma universal en formato mp3, que abarcan desde el siglo XVII hasta la actualidad.

 

Remacha, adelantado a su tiempo

Fernando Remacha inició los estudios de violín en su ciudad natal y, posteriormente, en Pamplona con Felipe Aramendía. En Madrid dio clases de violín con José del Hierro y de composición con Conrado del Campo. Tras obtener en 1923 el Premio de Roma de la Academia de Bellas Artes de San Fernando, fue a Italia, donde estudió con Gian Francesco Malipiero.

 

En 1928 regresó a Madrid, donde se integró en el llamado Grupo de los Ocho y se convirtió en uno de los músicos más representativos de la Generación del 27. Obtuvo el Premio Nacional de Música con Cuarteto con piano (1932) y fue uno de los primeros compositores españoles que trabajó para el cine. Tras la Guerra Civil española, Fernando Remacha retornó a Tudela y prácticamente abandonó la composición hasta los años cincuenta. Posteriormente fue director del Conservatorio Pablo Sarasate de Pamplona y promotor de la Semana de Música Antigua de Estella. En 1980 fue, de nuevo, Premio Nacional de Música.

 

A pesar de no tener una extensa producción, Remacha es uno de los principales músicos españoles del siglo XX. En sus primeras obras se encuentra cierta influencia de Igor Stravinsky, Manuel de Falla y Malipiero, si bien muestra una independencia estilística en la que, sin renunciar a la esencia española, se aleja del nacionalismo epidérmico.

 

Entre la polifonía del siglo XVI y la estética del siglo XX

La cantata “Jesucristo en la Cruz”, compuesta para orquesta, coro y solistas, fue estrenada en 1964 en la Semana de Música Religiosa de Cuenca, donde obtuvo el Premio Tomás Luis de Victoria. Basada en textos anónimos del Cancionero de Palacio de Francisco Asenjo Barbieri, esta partitura se sitúa entre las obras de madurez del compositor, junto a títulos como el Concierto para guitarra y orquesta (1956) o La bajada del Ángel (1973), conformando un conjunto esencial dentro de su catálogo.

 

La obra integra elementos de la polifonía española del siglo XVI, en la línea de compositores como Tomás Luis de Victoria o Francisco Guerrero, con recursos propios de la estética del siglo XX. El resultado es una partitura de gran envergadura y fuerte intensidad expresiva, enmarcada en un lenguaje que, por momentos, se aproxima a la atonalidad. De este modo, la cantata se configura como una obra profundamente introspectiva que, en determinados pasajes, evoca con una fuerza casi física el dramatismo del texto.

 

Jesucristo en la Cruz se estructura en seis movimientos que abordan la Pasión: Tierra y cielos, ¡Oh mancilla inestimable!, Pues es muerto el Rey del Cielo, Está la Reina del Cielo, Di, ¿por qué mueres en Cruz? y Tú quisiste recibir.

 

Preservación del legado de Remacha

El archivo musical de Fernando Remacha fue adquirido por el Gobierno de Navarra en 1988 a su viuda, Rafaela González Fierro, y contaba con un inventario realizado en 1986 por Margarita Remacha, hija del compositor, y por el músico Antonio Baciero.

 

Tras su depósito inicial en la Biblioteca de Navarra, en 2017 fue trasladado al Archivo Real y General de Navarra para su tratamiento archivístico y conservación definitiva. La adquisición fue completada en 2020 con una donación por parte de Margarita Remacha de un conjunto de documentos del archivo personal del compositor.